La tesis central sobre cómo la interacción cara a cara es influida por la utilización
de aplicativos propios del ámbito virtual que originan nuevos modelos de
comunicación fue ampliamente rebatida desde el enfoque metodológico por el
carácter reduccionista de sondear la opinión de personas a través de grupos
focales. Teorizar sobre la relevancia que tienen, tanto la virtualidad como los
procesos informáticos sobre los procesos comunicativos directos y la
transformación de las esferas públicas y privadas, constituye un conducto
sustancial en el replanteamiento que valide la información de resultados
posteriores sobre tendencias de la comunicación. Sentenciar si se está ante
nuevos modelos de la comunicación debe partir de la reflexión teórica en tres
pilares sustanciales.
El Conductismo afirma: "Demasiada parte de la estructura de la tecnología educacional está construida sobre la arena del relativismo en lugar de estarlo sobre la roca de la ciencia". (Merrill, 1996). Esta teoría psicológica aplicada a la educación nació como contraposición a las corrientes psicoanalíticas y psicodinámicas, intentando establecer parámetros objetivos de medida y valoración del comportamiento humano mediante la aproximación científica al objeto de estudio.
El Constructivismo afirma: “Si la teoría de la enseñanza ha de orientar al educador sobre cómo conseguir unos aprendizajes óptimos, dicha teoría ha de tener presente que el educador se enfrentará en todo momento a un contexto complejo con múltiples variables.” Gros, 1995, p. 174. Las teorías cognitivas se centran en la percepción, el pensamiento y la memoria humana. En el ámbito de la educación consideran a los estudiantes como procesadores activos de información, teniendo en cuenta el conocimiento y bagaje previos que éstos disponen. Puesto que el alumno es un individuo activo que explora, descubre, y construye conocimientos, las teorías cognitivistas aplicadas a los métodos de enseñanza se han agrupado bajo la corriente denominada constructivismo.
La incorporación de las tecnologías actuales de información y comunicación en los sistemas educativos adquiere su verdadero sentido en el marco de un ciberespacio que supone nuevas formas, también, de aprender.” (Salinas, 1998, p. 7).
Una reflexión sobre el vínculo entre la plataforma virtual y la realidad Lo virtual está relacionado con un escenario paralelo a la realidad o una dimensión que sustituye lo real, donde los sentidos del ser humano que sirven para comprender el entorno, son manipulados a través de espacios sintetizados por computadora (García, 2002).
García parafrasea a Espósito (1995) sobre el argumento de que las nuevas tecnologías pueden construir un nuevo tipo de realidad entendida desde lo virtual porque las máquinas que construyen la plataforma virtual manejan una cuarta dimensión: el ciberespacio o hiperespacio. Si bien el concepto de ‘nuevas tecnologías’ ya se ha revaluado porque el concepto nuevo surgió en la tercera ola de la globalización desarrollada en la década de los noventa, es preciso argüir que las transformaciones de la tecnología, el valor agregado de nuevos aplicativos y el surgimiento progresivo de software y dispositivos, confecciona, modifica o inventa nuevas interpretaciones de la realidad. La coordenada del ciberespacio deslinda el concepto humano del espacio en sus límites tridimensionales y “las imágenes que se pueden crear están realmente presentes, aunque en términos virtuales” (García, 2002: 83).
Penetrar en el hiperespacio de la realidad virtual significa moverse en un mundo completamente diferente, en una dimensión de experiencia nueva por entero, para la que valen reglas totalmente diferentes, ya que modifica de manera radical las condiciones de la percepción biológicamente determinada del continuo espacio temporal, así como nuestra operatividad en los límites del mismo (Espósito, en: García, 2002:83).
Para identificar cuáles pueden ser los elementos virtuales más representativos que determinan las formas de comunicación, se enfatiza: Si la comunicación interpersonal está localizada en el ámbito de lo privado: la vida en familia, amistades íntimas o relaciones laborales, los sistemas digitales de comunicación interpersonal han permitido mejorar este tipo de relaciones y desarrollar otras, las cuales exceden o cambian la interacción entre personas cercanas (López García,2005: 94).
Ahora bien, el mundo virtual tiene una estrecha conexión con el concepto de comunidad, entendiéndose ésta como la noción donde las culturas y los grupos confluyen, gracias a la intervención operativa de elementos informáticos: La virtualidad es sin duda una de las principales nociones utilizadas para describir el desarrollo tecnológico de las redes socio técnicas y especialmente los colectivos que se forman a partir de ellas. Se asocia a conceptos que han adquirido un nuevo sentido por la medición o mediación? de instrumentos informáticos como el aprendizaje, la cultura, la realidad o la sociedad (Siles, 2005: 59).
El campo virtual es tan o más importante para el ciudadano de hoy como su dimensión real. La responsabilidad en su uso depende el traslado efectivo de las interacciones en el mundo virtual para edificar sociedad. Sin embargo, la diferencia entre el ser humano y lo virtual se debe a que el primero tiene un condicionante como algo que es, que existe; en tanto que lo segundo es producto de la creación humana o al servicio de la representación de lo humano. La interrelación entre lo virtual con lo humano se da por la potenciación de la realidad en un escenario de cuarta dimensión. “El individuo es capaz de realizar o de actualizar los potenciales latentes del mundo” (Siles, 2005: 61).
La realidad virtual sería la resolución final de un mundo lleno de imperfecciones, y las tecnologías de lo virtual son las últimas de una larga serie de dispositivos diseñados para permitirle al individuo cumplir el sueño de actualizar en tiempo real un conjunto de posibilidades. (Doel y Clarke. En: Siles, 2005: 91).
Como representación, lo virtual está transformando las formas como el hombre concibe el mundo cuando las distancias son considerables; se está convirtiendo en la vía de acceso más cómoda para que el hombre construya una adecuada concepción de mundo, es decir, de lo real, dado que lo espacial condiciona a millones de individuos y facilita, por ende, los grandes desplazamientos.
Retortillo (2000) afirma que los canales virtuales como elementos representativos de la realidad producen a efectos sobre la comprensión del mundo. Los preconceptos habituales que comprender lo real sufren contradicciones cognitivas producto de la representación virtual; que a su vez, desde lo virtual se están configurando preconceptos que influyen en la comprensión e interacción en la atmósfera real.
Wolton problematiza sobre la escasa conexión entre la comunicación, en términos de interacción social, con los avances tecnológicos que modifican el concepto de comunicación como intercambio de sentidos entre las personas en un escenario real. Si la historia de la comunicación es tan antigua como la historia de la humanidad, y el incremento de lo tecnológico es un rasgo de la historia más reciente, ¿por qué existe una aversión a entrelazar lo humano con la máquina donde esta última posibilita otras alternativas comunicativas? “Los hombres todavía no se han habituado a unos sistemas de comunicación que cambian considerablemente su percepción del mundo, su modo de vida y de trabajo y ya deben prepararse para la etapa siguiente en la que todo irá más rápido” (Wolton, 2000: 36).
El Conductismo afirma: "Demasiada parte de la estructura de la tecnología educacional está construida sobre la arena del relativismo en lugar de estarlo sobre la roca de la ciencia". (Merrill, 1996). Esta teoría psicológica aplicada a la educación nació como contraposición a las corrientes psicoanalíticas y psicodinámicas, intentando establecer parámetros objetivos de medida y valoración del comportamiento humano mediante la aproximación científica al objeto de estudio.
El Constructivismo afirma: “Si la teoría de la enseñanza ha de orientar al educador sobre cómo conseguir unos aprendizajes óptimos, dicha teoría ha de tener presente que el educador se enfrentará en todo momento a un contexto complejo con múltiples variables.” Gros, 1995, p. 174. Las teorías cognitivas se centran en la percepción, el pensamiento y la memoria humana. En el ámbito de la educación consideran a los estudiantes como procesadores activos de información, teniendo en cuenta el conocimiento y bagaje previos que éstos disponen. Puesto que el alumno es un individuo activo que explora, descubre, y construye conocimientos, las teorías cognitivistas aplicadas a los métodos de enseñanza se han agrupado bajo la corriente denominada constructivismo.
La incorporación de las tecnologías actuales de información y comunicación en los sistemas educativos adquiere su verdadero sentido en el marco de un ciberespacio que supone nuevas formas, también, de aprender.” (Salinas, 1998, p. 7).
Una reflexión sobre el vínculo entre la plataforma virtual y la realidad Lo virtual está relacionado con un escenario paralelo a la realidad o una dimensión que sustituye lo real, donde los sentidos del ser humano que sirven para comprender el entorno, son manipulados a través de espacios sintetizados por computadora (García, 2002).
García parafrasea a Espósito (1995) sobre el argumento de que las nuevas tecnologías pueden construir un nuevo tipo de realidad entendida desde lo virtual porque las máquinas que construyen la plataforma virtual manejan una cuarta dimensión: el ciberespacio o hiperespacio. Si bien el concepto de ‘nuevas tecnologías’ ya se ha revaluado porque el concepto nuevo surgió en la tercera ola de la globalización desarrollada en la década de los noventa, es preciso argüir que las transformaciones de la tecnología, el valor agregado de nuevos aplicativos y el surgimiento progresivo de software y dispositivos, confecciona, modifica o inventa nuevas interpretaciones de la realidad. La coordenada del ciberespacio deslinda el concepto humano del espacio en sus límites tridimensionales y “las imágenes que se pueden crear están realmente presentes, aunque en términos virtuales” (García, 2002: 83).
Penetrar en el hiperespacio de la realidad virtual significa moverse en un mundo completamente diferente, en una dimensión de experiencia nueva por entero, para la que valen reglas totalmente diferentes, ya que modifica de manera radical las condiciones de la percepción biológicamente determinada del continuo espacio temporal, así como nuestra operatividad en los límites del mismo (Espósito, en: García, 2002:83).
Para identificar cuáles pueden ser los elementos virtuales más representativos que determinan las formas de comunicación, se enfatiza: Si la comunicación interpersonal está localizada en el ámbito de lo privado: la vida en familia, amistades íntimas o relaciones laborales, los sistemas digitales de comunicación interpersonal han permitido mejorar este tipo de relaciones y desarrollar otras, las cuales exceden o cambian la interacción entre personas cercanas (López García,2005: 94).
Ahora bien, el mundo virtual tiene una estrecha conexión con el concepto de comunidad, entendiéndose ésta como la noción donde las culturas y los grupos confluyen, gracias a la intervención operativa de elementos informáticos: La virtualidad es sin duda una de las principales nociones utilizadas para describir el desarrollo tecnológico de las redes socio técnicas y especialmente los colectivos que se forman a partir de ellas. Se asocia a conceptos que han adquirido un nuevo sentido por la medición o mediación? de instrumentos informáticos como el aprendizaje, la cultura, la realidad o la sociedad (Siles, 2005: 59).
El campo virtual es tan o más importante para el ciudadano de hoy como su dimensión real. La responsabilidad en su uso depende el traslado efectivo de las interacciones en el mundo virtual para edificar sociedad. Sin embargo, la diferencia entre el ser humano y lo virtual se debe a que el primero tiene un condicionante como algo que es, que existe; en tanto que lo segundo es producto de la creación humana o al servicio de la representación de lo humano. La interrelación entre lo virtual con lo humano se da por la potenciación de la realidad en un escenario de cuarta dimensión. “El individuo es capaz de realizar o de actualizar los potenciales latentes del mundo” (Siles, 2005: 61).
La realidad virtual sería la resolución final de un mundo lleno de imperfecciones, y las tecnologías de lo virtual son las últimas de una larga serie de dispositivos diseñados para permitirle al individuo cumplir el sueño de actualizar en tiempo real un conjunto de posibilidades. (Doel y Clarke. En: Siles, 2005: 91).
Como representación, lo virtual está transformando las formas como el hombre concibe el mundo cuando las distancias son considerables; se está convirtiendo en la vía de acceso más cómoda para que el hombre construya una adecuada concepción de mundo, es decir, de lo real, dado que lo espacial condiciona a millones de individuos y facilita, por ende, los grandes desplazamientos.
Retortillo (2000) afirma que los canales virtuales como elementos representativos de la realidad producen a efectos sobre la comprensión del mundo. Los preconceptos habituales que comprender lo real sufren contradicciones cognitivas producto de la representación virtual; que a su vez, desde lo virtual se están configurando preconceptos que influyen en la comprensión e interacción en la atmósfera real.
Wolton problematiza sobre la escasa conexión entre la comunicación, en términos de interacción social, con los avances tecnológicos que modifican el concepto de comunicación como intercambio de sentidos entre las personas en un escenario real. Si la historia de la comunicación es tan antigua como la historia de la humanidad, y el incremento de lo tecnológico es un rasgo de la historia más reciente, ¿por qué existe una aversión a entrelazar lo humano con la máquina donde esta última posibilita otras alternativas comunicativas? “Los hombres todavía no se han habituado a unos sistemas de comunicación que cambian considerablemente su percepción del mundo, su modo de vida y de trabajo y ya deben prepararse para la etapa siguiente en la que todo irá más rápido” (Wolton, 2000: 36).
La UNISUR, es transformada por el Congreso de la
República mediante la Ley 396 del 5 de agosto de 1997 en la Universidad
Nacional Abierta y a Distancia UNAD. Con el objeto de diseñar e implementar
programas académicos, nace la estrategia pedagógica de la educación a
distancia, que fuesen pertinentes con las necesidades locales, regionales,
nacionales e internacionales y acordes con los retos y las demandas de una
sociedad democrática, participativa y dinámica afines con modelos científicos,
sociales y culturales que contextualizan al siglo XXI.
Desde su puesta en marcha abril de 1982 , la UNAD se ha caracterizado por su compromiso con las comunidades y poblaciones que no han tenido acceso a una capacitación técnica, socio humanística y comunitaria. También, por su contribución a la recuperación de los tejidos sociales, la generación de espacios laborales y la formación para la participación ciudadana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario