lunes, 17 de junio de 2013

Introducción

La formación ciudadana, a través del tiempo, ha sido un tema de permanente interés y debate en las sociedades democráticas Cada modelo de democracia tiene en cuenta diversos elementos para educar en ciudadanía con el objetivo de que todos los individuos asuman su lugar y compromisos con la sociedad en la que les ha correspondido vivir. Por eso la Ética y la Política siempre están presentes en la formación ciudadana, especialmente en las sociedades democráticas que entienden la Ética como un juicio de valor sobre los actos de los individuos.
Es en estos juicios de valor sobre conductas buenas y malas donde la ética se mueve en las dimensiones individual y social del ciudadano. Además, es el espacio en el que la ética converge con la política, puesto que es en el mundo de la política donde se discute, en un contexto determinado, sobre lo que es bueno y lo que es malo. Como producto de esta discusión, basada en el bien común, surgen constituciones políticas, se promulgan leyes y se acuerdan normas de convivencia.
Puesto que las Instituciones Educativas son un escenario ideal para aprender a "vivir juntos, a trabajar en equipo e identificar nuestras particularidades y diferencias en una permanente interacción con otros seres humanos" (MEN, 2004:5), debemos preguntarnos de qué forma la educación puede contribuir efectivamente en una formación para la vida ciudadana y preguntarnos de qué manera los procesos de globalización impulsados por los desarrollos de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) actualmente inciden en la redefinición de territorialidad y de la idea moderna de ciudadanía.

Para precisar algunos de estos interrogantes, este texto se enfoca en los principales retos que el ciberespacio le impone a la formación en ciudadanía, los cuales deben ser atendidos hoy por cualquier programa de educación diseñado para desarrollar este tema. Específicamente se plantea la hipótesis de que la presencia creciente de jóvenes y adolescentes en el ciberespacio le genera a las instituciones educativas y a docentes, retos relacionados con el concepto de territorialidad, uno de los problemas ético políticos de la educación para la ciudadanía.

Justificación

En Colombia se vive un contexto cada vez más complejo, donde la democracia se somete a prueba día tras día, no solo desde los actores externos del Estado, sino desde el Estado mismo, dicha democracia en las esferas locales y regionales en ciertos periodos ha quedado arrinconada frente a actores que distorsionan la participación y la transparencia en el ejercicio de lo público, dejando sin legitimidad al Estado mismo.
Esta distorsión en las funciones mismas del Estado, obedece fundamentalmente a la acción pasiva de los ciudadanos, que no se sienten como propio a ese bien público superior y no ven razones para actuar y movilizarse en función de un cambio en estatusque hoy pareciera paralizar a la sociedad.
La universidad puede y debe jugar un papel fundamental en lograr que los ciudadanos y ciudadanas de Colombia puedan participar activamente en los asuntos públicos que puedan desarrollar un conjunto de capacidades, habilidades, y actitudes que los conduzcan a la adhesión voluntaria y racional de aquellos principios éticos que orientan la convivencia social y la participación ciudadana.

MarcoTeórico

La tesis central sobre cómo la interacción cara a cara es influida por la utilización de aplicativos propios del ámbito virtual que originan nuevos modelos de comunicación fue ampliamente rebatida desde el enfoque metodológico por el carácter reduccionista de sondear la opinión de personas a través de grupos focales. Teorizar sobre la relevancia que tienen, tanto la virtualidad como los procesos informáticos sobre los procesos comunicativos directos y la transformación de las esferas públicas y privadas, constituye un conducto sustancial en el replanteamiento que valide la información de resultados posteriores sobre tendencias de la comunicación. Sentenciar si se está ante nuevos modelos de la comunicación debe partir de la reflexión teórica en tres pilares sustanciales.

El Conductismo afirma: "Demasiada parte de la estructura de la tecnología educacional está construida sobre la arena del relativismo en lugar de estarlo sobre la roca de la ciencia". (Merrill, 1996). Esta teoría psicológica aplicada a la educación nació como contraposición a las corrientes psicoanalíticas y psicodinámicas, intentando establecer parámetros objetivos de medida y valoración del comportamiento humano mediante la aproximación científica al objeto de estudio.

El Constructivismo afirma: “Si la teoría de la enseñanza ha de orientar al educador sobre cómo conseguir unos aprendizajes óptimos, dicha teoría ha de tener presente que el educador se enfrentará en todo momento a un contexto complejo con múltiples variables.” Gros, 1995, p. 174. Las teorías cognitivas se centran en la percepción, el pensamiento y la memoria humana. En el ámbito de la educación consideran a los estudiantes como procesadores activos de información, teniendo en cuenta el conocimiento y bagaje previos que éstos disponen. Puesto que el alumno es un individuo activo que explora, descubre, y construye conocimientos, las teorías cognitivistas aplicadas a los métodos de enseñanza se han agrupado bajo la corriente denominada constructivismo.

La incorporación de las tecnologías actuales de información y comunicación en los sistemas educativos adquiere su verdadero sentido en el marco de un ciberespacio que supone nuevas formas, también, de aprender.” (Salinas, 1998, p. 7).

Una reflexión sobre el vínculo entre la plataforma virtual y la realidad Lo virtual está relacionado con un escenario paralelo a la realidad o una dimensión que sustituye lo real, donde los sentidos del ser humano que sirven para comprender el entorno, son manipulados a través de espacios sintetizados por computadora (García, 2002).

García parafrasea a Espósito (1995) sobre el argumento de que las nuevas tecnologías pueden construir un nuevo tipo de realidad entendida desde lo virtual porque las máquinas que construyen la plataforma virtual manejan una cuarta dimensión: el ciberespacio o hiperespacio. Si bien el concepto de ‘nuevas tecnologías’ ya se ha revaluado porque el concepto nuevo surgió en la tercera ola de la globalización desarrollada en la década de los noventa, es preciso argüir que las transformaciones de la tecnología, el valor agregado de nuevos aplicativos y el surgimiento progresivo de software y dispositivos, confecciona, modifica o inventa nuevas interpretaciones de la realidad. La coordenada del ciberespacio deslinda el concepto humano del espacio en sus límites tridimensionales y “las imágenes que se pueden crear están realmente presentes, aunque en términos virtuales” (García, 2002: 83).

Penetrar en el hiperespacio de la realidad virtual significa moverse en un mundo completamente diferente, en una dimensión de experiencia nueva por entero, para la que valen reglas totalmente diferentes, ya que modifica de manera radical las condiciones de la percepción biológicamente determinada del continuo espacio temporal, así como nuestra operatividad en los límites del mismo (Espósito, en: García, 2002:83).

Para identificar cuáles pueden ser los elementos virtuales más representativos que determinan las formas de comunicación, se enfatiza: Si la comunicación interpersonal está localizada en el ámbito de lo privado: la vida en familia, amistades íntimas o relaciones laborales, los sistemas digitales de comunicación interpersonal han permitido mejorar este tipo de relaciones y desarrollar otras, las cuales exceden o cambian la interacción entre personas cercanas (López García,2005: 94).

Ahora bien, el mundo virtual tiene una estrecha conexión con el concepto de comunidad, entendiéndose ésta como la noción donde las culturas y los grupos confluyen, gracias a la intervención operativa de elementos informáticos: La virtualidad es sin duda una de las principales nociones utilizadas para describir el desarrollo tecnológico de las redes socio técnicas y especialmente los colectivos que se forman a partir de ellas. Se asocia a conceptos que han adquirido un nuevo sentido por la medición o mediación? de instrumentos informáticos como el aprendizaje, la cultura, la realidad o la sociedad (Siles, 2005: 59).

El campo virtual es tan o más importante para el ciudadano de hoy como su dimensión real. La responsabilidad en su uso depende el traslado efectivo de las interacciones en el mundo virtual para edificar sociedad. Sin embargo, la diferencia entre el ser humano y lo virtual se debe a que el primero tiene un condicionante como algo que es, que existe; en tanto que lo segundo es producto de la creación humana o al servicio de la representación de lo humano. La interrelación entre lo virtual con lo humano se da por la potenciación de la realidad en un escenario de cuarta dimensión. “El individuo es capaz de realizar o de actualizar los potenciales latentes del mundo” (Siles, 2005: 61).

La realidad virtual sería la resolución final de un mundo lleno de imperfecciones, y las tecnologías de lo virtual son las últimas de una larga serie de dispositivos diseñados para permitirle al individuo cumplir el sueño de actualizar en tiempo real un conjunto de posibilidades. (Doel y Clarke. En: Siles, 2005: 91).

Como representación, lo virtual está transformando las formas como el hombre concibe el mundo cuando las distancias son considerables; se está convirtiendo en la vía de acceso más cómoda para que el hombre construya una adecuada concepción de mundo, es decir, de lo real, dado que lo espacial condiciona a millones de individuos y facilita, por ende, los grandes desplazamientos.

Retortillo (2000) afirma que los canales virtuales como elementos representativos de la realidad producen a efectos sobre la comprensión del mundo. Los preconceptos habituales que comprender lo real sufren contradicciones cognitivas producto de la representación virtual; que a su vez, desde lo virtual se están configurando preconceptos que influyen en la comprensión e interacción en la atmósfera real.

Wolton problematiza sobre la escasa conexión entre la comunicación, en términos de interacción social, con los avances tecnológicos que modifican el concepto de comunicación como intercambio de sentidos entre las personas en un escenario real. Si la historia de la comunicación es tan antigua como la historia de la humanidad, y el incremento de lo tecnológico es un rasgo de la historia más reciente, ¿por qué existe una aversión a entrelazar lo humano con la máquina donde esta última posibilita otras alternativas comunicativas? “Los hombres todavía no se han habituado a unos sistemas de comunicación que cambian considerablemente su percepción del mundo, su modo de vida y de trabajo y ya deben prepararse para la etapa siguiente en la que todo irá más rápido” (Wolton, 2000: 36).
La UNISUR, es transformada por el Congreso de la República mediante la Ley 396 del 5 de agosto de 1997 en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD. Con el objeto de diseñar e implementar programas académicos, nace la estrategia pedagógica de la educación a distancia, que fuesen pertinentes con las necesidades locales, regionales, nacionales e internacionales y acordes con los retos y las demandas de una sociedad democrática, participativa y dinámica afines con modelos científicos, sociales y culturales que contextualizan al siglo XXI.


Desde su puesta en marcha abril de 1982 , la UNAD se ha caracterizado por su compromiso con las comunidades y poblaciones que no han tenido acceso a una capacitación técnica, socio humanística y comunitaria. También, por su contribución a la recuperación de los tejidos sociales, la generación de espacios laborales y la formación para la participación ciudadana.

Elementos claves para la formación de un ciudadano en la mediación virtual en la UNAD

Tanto los objetos virtuales de aprendizaje (OVA) como los ambientes virtuales de aprendizaje (AVA), requieren de tutores y estudiantes que adopten una nueva dinámica en el proceso de formación.
El estudiante debe ser mas receptivo, mas investigativo, mas curioso y tener el compromiso de la autoformación, ya que todo lo que logre conocer, será en pro del engrandecimiento de su aprendizaje; se debe de dejar a un lado el facilismo, la copia y el plagio, que son elementos que solo sirven para crear estudiantes mediocres, con contenidos escasos y habilidades insuficientes. El estudiante para poder desarrollar el proceso aprendizaje de forma virtual debe tener en cuenta las siguientes estrategias: (http://www.unad.edu.co):
El desarrollo del AVA en la UNAD, esta enmarcado El desarrollo del AVA en la UNAD, está enmarcado en el concepto del "Desarrollo Autónomo", en donde el estudiante es el responsable de su aprendizaje; por lo que debe tener en cuenta aspectos importantes:
1. La Motivación. El Estudiante es el responsable de su aprendizaje, por lo tanto debe contar con la motivación para iniciar, persistir y continuar.
El estudiante debe evitar caer en las siguientes causas:
  • Carecer de interactividad (humana) hace que se pierda el interés en el tema y es una de las principales razones para abandonar.
  • Subestimación o sobre estimación del esfuerzo requerido Carecer de autonomía o cierto control sobre la secuencia de la instrucción, de manera de poder saltar lo que es familiar y dedicar más tiempo a partes menos conocidas.
·         Referencias:
·         Motivación en ambiente virtuales (2010).
·         Motivación en ambiente virtuales (2009).
·         2. Afirmación Vocacional. El estudiante debe contar con la voluntad de mejorar y aprender cosas nuevas. Se debe fomentar el espíritu investigativo y la capacidad de interacción con grupos de personas e investigadores.
·         3. El ambiente de aprendizaje virtual. Los Ambientes Virtuales de Aprendizaje (AVA), se encuentran fundamentados en todo un conjunto de elementos soportados en contenidos didácticos, recursos educativos digitales, administradores de contenidos (LMS), objetos virtuales de aprendizaje (OVA) y formatos multiplataforma para la interacción y la comunicación de sujetos en escenarios de la red.
·         Estos ambientes deben ser lo suficiente didácticos, para que el estudiante encuentre allí la información que requiere para su aprendizaje, por lo tanto el estudiante, debe tener el compromiso de visitarlos, consultarlos y recomendarlos.
·         4. El aprendizaje Autónomo como proceso. Es el proceso intelectual, por medio del cual el sujeto pone en ejecución estrategias cognitivas y meta-cognitivas, secuenciales, objetivas, procedimentales y formalizadas para obtener conocimientos estratégicos. Este proceso se rige por principios de acción como: El reconocimiento de experiencias de aprendizaje previas. El establecer nuevas relaciones entre el aprendizaje-trabajo-vida cotidiana de igual manera entre teoría y práctica. La identificación de la motivación intrínseca y el desarrollo del potencial personal de la autorregulación.
·         5. Estilos de aprendizaje (Aprendizaje auditor, visual kinestésico). Definen como se relacionan los estudiantes y el tipo de acción que pueden resultar más eficaces en un momento dado.
·         Este estilo de aprendizaje permite mejorar el nivel de comunicación entre tutores y alumnos mediante el uso de un estándar CORE, en los cuales se encuentra construidos los cursos y que los estudiantes no tengan inconvenientes en el proceso de aprendizaje. Es estándar incluye el uso de un lenguaje técnico y especial en la construcción de los cursos con apoyos audiovisuales llamados OVA.
·         7. Comunidad de aprendizaje. Son grupos de personas que se encuentran en un mismo entorno, ya sea virtual o presencial, y que tienen un interés común de aprendizaje con diferentes objetivos e intereses particulares. Se basan en la confianza y en el reconocimiento de la diversidad y la disposición para compartir experiencias y conocimientos.
·         Todos podemos aprender de los demás y los demás pueden a prender de nosotros. En la red existen diferentes comunidades, las cuales son de apoyo en el proceso de aprendizaje y que el estudiante debe aprovechar para complementar su formación.
·         · Redes de tutores.
·         · Redes de estudiantes.
·         · Redes de conocimientos.
·         · Redes de científicos.
·         · Redes de bibliotecas.
·         Referencias:
·         Comunidades de aprendizaje en la red (2010). disponible en: http://www.slideshare.net/renatarodrigues/comunidades-de-aprendizaje-en-la-red-internet
·         ¿Qué es una comunidad de aprendizaje (2010). disponiben: http://www.slideshare.net/javiernavarrorobles/qu-es-una-comunidad-de-aprendizaje
·         8. Perfil de estudiante virtual e interacción. El estudiante virtual debe contar con las siguientes características:
·        
·
Ser una persona auto-motivadas y tener voluntad propia.
·         · Debe tener la capacidad de saber distribuir el tiempo.
·         · Tener facilidad de comunicación, para comunicar sus necesidades y preocupaciones.
·         · Estar disponible para comprometer su tiempo y su energía en el curso.
·         · Creen en el proceso de aprendizaje fuera del aula tradicional
·         · Deben tener la capacidad de trabajar en forma individual y en grupo.
·         · Debe ser responsable en las actividades que desarrolla
·         · Ser tecnológicamente hábil.
·         · El estudiante tiene autonomía, libertad para realizar intentos y cometer errores bajo su propia responsabilidad.
·         · El estudiante expresa en su propio lenguaje los resultados de su trabajo y los procedimientos utilizados.
·         · El estudiante tiene oportunidades para argumentar y explicar sus razonamientos.
·         · El estudiante tiene oportunidades para enseñar a sus compañeros o para aprender de ellos. - El estudiante define sus metas y propone medios para alcanzarlas.
·         · El estudiante decide si ha llegado o no a una meta prefijada.
·         Referencias:
·         El estudio virtual (2009). disponible en: http://www.slideboom.com/presentations/56581/EL-ESTUDIO-VIRTU
·         Plataformas abiertas de e-learning para soporte de los contenidos educativos abiertos (2011). disponible en: http://www.slideshare.net/spdiazmx/plataformas-abiertas-de-e-learning-para-soporte-de-contenidos
·         9. Trabajo Colaborativo. Es el trabajo que debe desarrollar el estudiante en pequeños grupos de trabajo; ya sea en forma sincrónica o asincrónica. este tipo de actividad, permite evidenciar la capacidad que el estudiante tienen para enseñar o aprender de los demás.
·         Referencias:
·         Ambientes virtuales (2011). disponible en: http://www.slideshare.net/zayuflo/ambientes-virtuales-7839167

·         Trabajo colaborativo (2012). disponible en: http://www.slideboom.com/presentations/84487

autas para superar las dificultades en el proceso de aprendizaje AVA, en la UNAD

Es un tipo de educación que le permite desde la comodidad del hogar y desde cualquier parte del mundo, un aprendizaje con calidad.
· El estudiante puede administrar los horarios de estudio, que no se cruce con otras actividades.
· El ejercicio de la educación superior abierta y a distancia, se logra a través del ejercicio virtual utilizado por diversos procesos pedagógicos.
· La educación nos permite desarrollar nuestro conocimiento y ser productivos a la comunidad.
· La educación a distancia como una innovación educativa que cambia el paradigma de la educación superior, porque está al alcance de todo el mundo.
· Es una educación que se desarrolla a bajos costos.
· Esta educación llega a todos los estudiantes, sin importar su condición social y económica, para el desarrollo de sus estudios superiores.
· Esta educación vencen las barreras de la educación superior, mediante el uso del sistema e-learning, que enseña a los estudiantes a adquirir habilidades tecnológicas de internet, escenciales en una economía global.
· La educación proporciona contenido web, evaluaciones en línea, seguimiento de desempeño, laboratorios virtuales y prácticos, soporte, entrenamiento por parte de los tutores y preparación para las certificaciones estándares de la industria.
· El sistema Netlabae, permite a los estudiantes acceder a laboratorios, ejercicios de práctica y asesoría en línea por tutores.
· Se requiere tener acceso a internet y mucha disciplina.
· Solución a problemas de aprendizaje en cualquier rincón del país, en donde usted se encuentre.
Referencias:
Los Ambientes Virtuales de Aprendizaje en la Educación Para Todos. disponible en: http://internet-educativa.pbworks.com/f/1195311302/aprendizaje%20sloodle.gif
Video La Universidad. . disponible en: (http://www.unad.edu.co/)

Un ambiente virtual de aprendizaje se define como un espacio formativo ubicado en una plataforma tecnológica que facilita todas las interacciones necesarias para el aprendizaje en un entorno digital mediante TIC en la Red (Barberá, 2008); así mismo, es el lugar donde la clase virtual entendida como un grupo de alumnos matriculados en un curso de formación a distancia, mediante un medio tecnológico, interactúan entre sí, con su mediador, con un contenido y cuentan con herramientas comunicativas diversas y recursos académicos variados para conseguir el aprendizaje.


Son tres los elementos claves del proceso de aprendizaje en la clase virtual: e-mediador, e-estudiante y el e-contenido; de la relación y la propuesta didáctica establecida entre estos tres elementos dependerá, en gran parte, el potencial del ambiente virtual para favorecer la construcción de competencias.



¿Cómo se entienden, entonces las competencias? Existen al menos tres concepciones aceptables de la noción competencias en educación. La primera las concibe como saber hacer. La segunda las entiende como capacidad y la tercera relaciona las dos concepciones anteriores.



La concepción de competencias, entendidas como saber hacer, surge de la relevancia otorgada al desempeño en el aprendizaje. En esta idea prima la eficacia en el desempeño, unida al acierto en la aplicación de los saberes. En cuanto saber hacer, las competencias pueden expresarse como objetivos de la enseñanza, como conductas observables. Es decir, serían un tipo de objetivo que se expresa a través de un desempeño. Desde esta concepción, cualquier tipo de conocimiento que se manifieste en un desempeño específico se podría considerar una competencia; o por el contrario, cualquier saber hacer, al poder expresarse en una conducta observable, reflejaría una competencia.



Definir las competencias como saber hacer, representa una noción débil de las mismas, ya que las entiende como la suma de conocimientos de saber hacer o como la aplicación de conocimientos teóricos o prácticos. Le Boterf plantea que la eficacia de la formación basada en competencias radica en el cambio a una noción fuerte de las mismas. Las competencias, desde su visión, pueden entenderse como un saber hacer combinatorio, que se entiende a su vez como «la competencia» de una persona para construir «unas» competencias pertinentes (Le Boterf, 2001: 52).



Revista de investigaciones UNAD Bogotá - Colombia No. 02, julio - diciembre ISSN 0124 793X competencia para actuar de manera adecuada y eficaz frente a situaciones complejas y hasta cierto punto inéditas.



La segunda concepción entiende las competencias como capacidad, facultad genérica, potencialidad de todo ser humano. Esta concepción encuentra su raíz en la teoría del cambio propuesta por Aristóteles. El acto es una forma de ser distinta a la potencia, la perfección, la plenitud de ésta. Por su parte, la potencia puede expresarse de dos modos específicos: 1. Potencia natural para… 2. Hábito. Para convertirse en acto, la primera sufre una especie de alteración y la segunda ejerce algo que ya se poseía. En términos educativos, la potencia natural para… puede entenderse como la capacidad para el aprendizaje y el hábito como el saber aplicado. En el lenguaje de las competencias éstos no podrían ser considerados competencias, pues la primera (potencia) se considera un prerrequisito para la construcción de competencias y, el segundo (hábito) sería un estricto saber hacer; es decir, la competencia no es la potencia, como tampoco la aplicación de una potencia.



Desde esta perspectiva, «ninguna competencia se da desde un principio, las potencialidades del individuo sólo se transforman en competencias efectivas según los aprendizajes, que no se producen espontáneamente, por ejemplo, de acuerdo a una maduración del sistema nervioso, y no se realizan en el mismo grado en cada ser humano» (Perrenoud, 2003: 25).



La tercera concepción de las competencias relaciona las dos anteriores. Se refiere a la idea de las competencias entendidas desde el enfoque competencia desempeño. La competencia puede entenderse como la potencia (capacidad) que puede transformarse en acto, a través de actuaciones (conductas observables, saber hacer) aunque, para ser precisos, éstas nunca serían manifestación de la totalidad de la competencia. Es decir, «el desempeño observado sería un indicador más o menos fiable de una competencia, que se supone más estable y que sólo se puede medir de manera indirecta» (Perrenoud, 2003: 24); dicho de otro modo, y siguiendo a Jonnaert (2005), la puesta en marcha de un conjunto diversificado y coordinado de recursos, tanto internos como externos, que elige, selecciona y moviliza la persona en un contexto determinado le permite dar un tratamiento exitoso a una situación específica, siendo en últimas, ésta puesta en marcha, la auténtica competencia.



Partiendo de las concepciones anteriores se propone un concepto de competencias alternativo. Las competencias pueden entenderse como la forma en que las personas movilizan los recursos que poseen para desempeñarse de manera exitosa frente a determinadas situaciones. En consecuencia, para la construcción de competencias resulta clave identificar los recursos que se requieren para su construcción; así como proponer diversas actividades y finalmente ofrecer las posibilidades de actuación que permitan la movilización de recursos. Para llegar a este concepto se identifican ocho características de las competencias:



Sandra Milena Morales Mantilla La construcción de competencias en ambientes virtuales de aprendizaje, artículo de reflexión
14 Revista de investigaciones UNAD Bogotá - Colombia No. 02, julio - diciembre ISSN 0124 793X

Característica 1. Las competencias son aprendizajes, dominios que las personas construyen gracias a los recursos que poseen, a las experiencias educativas, a las oportunidades de ejercitación y a las demandas de su contexto. Es decir, las competencias no son innatas, son aprendizajes adquiridos en el marco de un contexto disciplinar y de un entorno físico, político, histórico, cultural y lingüístico específico.



Característica 2. Las competencias son aprendizajes de carácter complejo. Son al menos cuatro las condiciones que definen el carácter complejo de las competencias: 1. No constituyen una habilidad muy específica. 2. Requieren de la movilización de recursos para su adquisición y realización. 3. Suponen la definición de unas actividades que se deben realizar con competencia. 3. Exigen actuaciones competentes en el marco de unos estándares preestablecidos. 4. Superan los saberes para convertirse en recursos para formar nuevas competencias. Para comprender la primera de ellas, las competencias no constituyen una habilidad muy específica, un ejemplo: emitir un mensaje utilizando el correo electrónico a pesar de la dificultad aparente de dicho aprendizaje no constituye en sí mismo un dominio competencial en la medida en que es una habilidad específica, producto de un conocimiento y un procedimiento determinado. Podría constituirse en una competencia cuando su utilización es el resultado de una elección.



Las competencias como cualquier otro aprendizaje requieren para su adquisición de la existencia en el individuo de unos recursos (prerrequisitos): capacidades, conocimientos, rasgos de personalidad, actitudes, valores, etc., así como de los recursos que le ofrece el contexto: redes de información, relaciones, oportunidades, necesidades; pero a la vez requiere de nuevos recursos adquiridos en el proceso de aprendizaje; las competencias utilizan, integran y movilizan conocimientos (Perrenoud, 2003: 8) y otros recursos para su adquisición y actuación. Pero éstos no pueden ser considerados competencias. Los recursos cognitivos, las aptitudes intelectuales, las habilidades, los conocimientos de una persona son indispensables para la adquisición de competencias, para la adaptación de las mismas a los distintos contextos y, especialmente, para enfrentar tareas complejas, exigentes y poco rutinarias.



Característica 3. Las competencias se manifiestan en desempeños y/ actuaciones; en ese sentido requieren la definición de actividades o tareas contextualizadas que permitan su realización. Así mismo, la definición previa de estándares que permita la validación de la acción competente; dicho de otro modo, no basta con sentirse competente, la actuación competente debe ser verificada de acuerdo con estandarizaciones previamente establecidas.



En palabras de Perrenoud, las competencias «sólo resultan pertinentes en situación, y cada situación es única, aunque se la pueda tratar por analogía con otras.



Volumen 10. Número 2. Diciembre 201115 UNAD Revista de investigaciones UNAD Bogotá - Colombia No. 02, julio - diciembre ISSN 0124 793X



Para considerar un desempeño como competente éste debe manifestar al menos cuatro dominios: 1. Un saber, o lo que es igual una serie de conocimientos comprensivos que justifican y dan sentido a las acciones. 2. Un saber hacer, saber aplicado que responde a ciertos referentes de calidad compartidos socialmente. 3. Un saber estar, que se refiere al campo actitudinal; es decir, a la evaluación que hace el sujeto sobre la situación. 4. Un saber actuar, que permite movilizar, combinar y transferir una serie de recursos en una situación compleja, en un contexto determinado y con vistas a una finalidad (Le Boterf, 2001: 118).



Característica 4. Las competencias en tanto objetivos de aprendizaje son dominios evaluables. En consecuencia para evaluar competencias se debe tener en cuenta: 1. Si las competencias son observables a través de los desempeños, pero los desempeños no reproducen totalmente la competencia, éstas deben evaluarse más allá del desempeño. Es decir, tener en cuenta además los conocimientos empleados, el acierto en la selección de procedimientos, los comportamientos asumidos, los valores puestos en acción, las actitudes,el control de emociones manifestado y el aprovechamiento de los recursos que ofrece el medio. 2. En la medida en que las competencias representan un vínculo entre los rasgos individuales y determinados comportamientos, es posible identificar algunos rasgos indicadores de las competencias (Bernal, 2003: 143) que funcionen como pistas que orienten la proximidad a la competencia. 3. Si las competencias son dominios que se aprenden y se expresan en contextos específicos, deben ser evaluadas en los mismos contextos en que se han aprendido y pueden expresarse, o por lo menos en marcos de simulación lo más parecidos posible a los contextos iniciales. 4. Si las competencias son dominios que unas personas manejan mejor que otras y los hacen eficaces en situaciones determinadas y, a la vez, existen diversas formas de expresar la competencia, la evaluación de competencias debe hacerse con fines de mejoramiento personal, más que de comparación entre distintos sujetos. 5. Si la evaluación de competencias no puede ser la estrategia para clasificar aprendices y menos aún para medir niveles comparativos de dominio, resulta improbable poder igualar a las personas por ellas, ya que, en el dominio se sigue conservando en cada una un nivel, un estilo, un modo particular; en ese sentido, resulta pertinente identificar distintos niveles de gradación, esto es de dominio de la competencia, con el fin de que cada aprendiz pueda llegar al límite de sus posibilidades. 6. Conviene distinguir al menos tres momentos en la evaluación: a. La evaluación de los recursos para construir las competencias (conocimientos, saber hacer…), con el fin de identificar el nivel de instrucción en relación con el problema a solucionar. b. La evaluación de la construcción de las competencias, que permite acercarse a la competencia propiamente dicha.



Sandra Milena Morales Mantilla La construcción de competencias en ambientes virtuales de aprendizaje, artículo de reflexión 16 Revista de investigaciones UNAD Bogotá - Colombia No. 02, julio - diciembre ISSN 0124 793X



al identificar el acierto en la selección de procedimientos, los comportamientos asumidos, los valores puestos en acción, las actitudes, el control de emociones manifestado y el aprovechamiento de los recursos que ofrece el medio; y, 3. La evaluación de los resultados, que permite valorar el desempeño en relación con los criterios de realización esperados.



Característica 5. Las competencias apuntan a una perspectiva didáctica de carácter transversal (Sarramona, 2004: 14) respecto a las tradicionales disciplinas académicas, lo que conlleva implicaciones a nivel curricular, didáctico y evaluativo. En primer lugar, implican una revisión de los propósitos de formación del currículo, su pertinencia, organización, etc. En segundo lugar, requieren un análisis de las metodologías empleadas con el fin de seleccionar aquellas que centren su atención en el estudiante y su proceso de aprendizaje. Y, por último, la evaluación pasa de ser una cuestión de las disciplinas para ser considerada una competencia de la institución.



A nivel práctico puede resultar interesante que al interior de cada disciplina se intente reflexionar en torno a la utilidad de la misma partiendo de situación es problema que pueda enfrentar el aprendiz en su vida y requiera de la movilización de los conocimientos que adquiere. A nivel educativo la formación de competencias resulta relevante en la medida que permiten enfrentar familias de situaciones.



Característica 6. Las competencias nos hacen competentes y pueden perfeccionarse. Bastien sostiene que: «un experto es competente, a la vez: -porque domina muy rápido y con seguridad las situaciones más corrientes, puesto que se dispone de esquemas complejos que pueden entrar inmediata y automáticamente en acción, sin vacilación, ni reflexión real; y, porque es capaz, con un esfuerzo de reflexión razonable, de coordinar y diferenciar rápidamente sus esquemas de acción y sus conocimientos para enfrentar situaciones nuevas» (Bastien, 1997, 8). Según este autor, se es competente cuando el desempeño alcanza el nivel de habilidad o hábito. En este sentido, «el límite entre la habilidad y la competencia puede ser en ocasiones indefinido» (Weinert, 2004, 123).



De la misma manera, se es competente cuando continúa estando presente la reflexión en el desempeño. «Las competencias son compatibles con una automatización total o parcial, pero no la exigen» (Perrenoud, 2003: 31); serán más eficaces en la medida que se asocien con una postura reflexiva (Perrenoud, 2003: 11). Le Boterf, por su parte, definirá como competente a aquella persona que ha pasado del saber hacer, al saber actuar.



Es decir, un sujeto competente sabe movilizar, combinar y transferir recursos individuales y de red, en una situación compleja y con vistas a una finalidad. De la misma manera, sabe construir a tiempo competencias pertinentes para gestionar situaciones cada vez más complejas.



(Le Boterf, 2001: 43).Volumen 10. Número 2. Diciembre 201117 UNAD Revista de investigaciones UNAD Bogotá - Colombia No. 02, julio - diciembre ISSN 0124 793X.



El sujeto competente es capaz de realizar un conjunto de actividades según criterios deseables; a la vez que sabe cómo prepararse para realizar una actividad teniendo en cuenta las condiciones y las modalidades de la misma.



Característica 7. Las competencias se definen. Se ha puntualizado, que cada contexto demanda determinadas competencias. Sin embargo, la relación que sostiene el individuo con el medio lo modifica y determina nuevas competencias.



De tal manera que resulta imposible definir todas las competencias que requiere un individuo para enfrentar con éxito las distintas situaciones de su vida. El reto es, por tanto, desarrollar al interior de cada disciplina disposiciones en los estudiantes para enfrentar situaciones en las que deban movilizar los recursos adquiridos.