En Colombia se vive un contexto cada
vez más complejo, donde la democracia se somete a prueba día tras día, no solo
desde los actores externos del Estado, sino desde el Estado mismo, dicha
democracia en las esferas locales y regionales en ciertos periodos ha quedado
arrinconada frente a actores que distorsionan la participación y la
transparencia en el ejercicio de lo público, dejando sin legitimidad al Estado
mismo.
Esta distorsión en las funciones mismas
del Estado, obedece fundamentalmente a la acción pasiva de los ciudadanos, que
no se sienten como propio a ese bien público superior y no ven razones para
actuar y movilizarse en función de un cambio en estatusque hoy pareciera
paralizar a la sociedad.
La universidad puede y debe
jugar un papel fundamental en lograr que los ciudadanos y ciudadanas de Colombia
puedan participar activamente en los asuntos públicos que puedan desarrollar un
conjunto de capacidades, habilidades, y actitudes que los conduzcan a la
adhesión voluntaria y racional de aquellos principios éticos que orientan la
convivencia social y la participación ciudadana.
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